Sevilla, localidad ubicada a 70 km del mar, posee atractivos de la época musulmana, como palacios, jardines y antiguas mezquitas convertidas en iglesias que se mezclan con las corridas de toros, las ferias y las tapas.
En el centro peatonal, que está bordeado por naranjos, pueden observarse las fachadas de estilo neo-mudéjar que desprenden un enorme encanto.
El palacio del Alcázar , que fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO, y sus jardines son el preludio de la Alhambra de Granada. Asimismo, Sevilla esconde sitios menos conocidos pero conmovedores como el museo del baile flamenco, que funciona en una estupenda casa organizada alrededor de un patio andaluz. Y para los seguidores del arte contemporáneo, el centro andaluz de arte contemporáneo y el antiguo monasterio de cartujas del siglo XV, reconvertido luego en fábrica de cerámica, es un lugar verdaderamente original.
Nada mejor que perderse en el laberinto de callejas angostas y pintorescas de los barrios de la Judería, Santa Cruz y El Arenal, entre las plazas y patios llenos de flores, y no dejes de cruzar el Guadalquivir para ir al barrio tradicional de Triana, antiguo dominio de marinos y gitanos.
Viaja a Sevilla y descubre la plaza de España, un gran semicírculo de 200 metros de diámetro bordeado por un impactante palacio de ladrillo y cerámica, una de las maravillas de la ciudad.

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